Liturgia de las Horas

El Misterio de Cristo, su Encarnación y su Pascua, que celebramos en la Eucaristía, especialmente en la asamblea dominical, penetra y transfigura el tiempo de cada día mediante la celebración de la Liturgia de las Horas, "el Oficio Divino".

Responde a la recomendación apostólica de "orar sin cesar".

Se estructura de forma que la alabanza de Dios consagra el curso entero del día y de la noche.

Es "la oración pública de la Iglesia" en la cual los fieles (clérigos, religiosos y laicos) ejercen el sacerdocio real de los bautizados. Es la oración de todo el Pueblo de Dios.

Celebrada "según la forma aprobada" por la Iglesia, la Liturgia de las Horas "realmente es la voz de la misma Esposa la que habla al Esposo; más aún, es la oración de Cristo, con su mismo Cuerpo, al Padre".

Enlaces para rezar la Liturgia de las Horas:

Todo el Oficio Divino

Oración de Laudes y Vísperas