Lectio Divina

“Hay una forma concreta de escuchar lo que el Señor nos quiere decir en su Palabra y de dejarnos transformar por el Espíritu. Es lo que llamamos «lectio divina». Consiste en la lectura de la Palabra de Dios en un momento de oración para permitirle que nos ilumine y nos renueve.” Papa Francisco (Evangelii Gaudium 152)

Disponte

“Espiritu Santo, ven, ven. Espíritu Santo, ven en el nombre del Señor…”

  • Haz por darte cuenta que esta lectura busca un encuentro amoroso.
  • Acláratelo: Es Dios quien lleva la iniciativa y quiere estar y hablar contigo.
  • Entra en la onda del amor y del Espíritu Santo. Ábrete a la escucha.

Lee

“Yo sé que estás aquí, mi Señor, y hablas al corazón…”

¿qué dice este texto bíblico en sí?

  • En las palabras humanas que lees, Dios quiere hablarte al corazón.
  • Esta lectura se hace buscando y saboreando comprender qué dice el texto.
  • Pon atención: lee despacio, más de una vez, y usando las notas de tu Biblia.

Escucha

“Habla, Señor, que tu siervo escucha. Habla, Señor, te quiero escuchar…”

¿qué me dice este texto bíblico?

  • Mira dentro de ti y pon silencio en tu corazón para escuchar.
  • Pregúntate qué dice el texto para ti y en la situación en que vives.
  • Mira a Jesús. Dios quiere iluminar tu vida con la de Jesús para que seas feliz.

Ora

“Tu Palabra me da vida, confío en ti, Señor. Tu Palabra es eterna…”

¿qué le digo al Señor como respuesta a su Palabra?

  • Cuando la Palabra suena en el corazón te brota la oración como respuesta.
  • No se trata de muchas palabras e ideas brillantes, sino de mucho amor.
  • Ora, como María, diciendo sí y obedeciendo los planes de Dios.

Vive

“Toma mi vida, hazla de nuevo. Yo quiero ser un vaso nuevo…”

¿qué conversión de la mente, del corazón y de la vida me pide el Señor?

Evita teorías y propósitos voluntariosos. La humildad es el mejor camino.

  • La Palabra se hace vida dando pasos cortos y sencillos de entrega y confianza.
  • Ilumina tus cosas de cada día con la luz que da la Palabra, y no con tu ego.