La Iglesia Pueblo de Dios

La Iglesia es una comunidad de personas, Pueblo de Dios, consagradas por el bautismo y la unción del Espíritu Santo.

El Pueblo de Dios se convierte en pueblo sacerdotal a través del bautismo.

El Pueblo de Dios se reúne a celebrar la Eucaristía en torno al altar, por ello donde hay Eucaristía está la Iglesia.

El Pueblo de Dios no es sinónimo del laicado, pero incluye a todos: laicos, ordenados y religiosos.

La Eucaristía es tanto el signo como el instrumento de la unión del Pueblo de Dios con Dios y entre sus individuos.

La Iglesia local es una comunidad eucarística, reunida ante el altar, presidida por su obispo.

La Iglesia universal es la comunión de las comunidades del altar. Es una , aunque subsista en cada Iglesia particular, de forma análoga a como la Eucaristía o Cuerpo de Cristo está presente en muchos altares, aunque haya un solo Cuerpo.

Cada  Iglesia particular está en comunión con las demás Iglesias particulares y el Obispo de Roma es quien ejerce el ministerio de salvaguardar la unidad y comunión entre ellas. Esta comunión se personaliza y se sacramentaliza a través del colegio episcopal al cual cada obispo es admitido en su ordenación. Los obispos representan en sus personas sus Iglesias.