El sacramento del orden

El Orden es el sacramento gracias al cual la misión confiada por Cristo a sus Apóstoles sigue siendo ejercida en la Iglesia hasta el fin de los tiempos: es, pues, el sacramento del ministerio apostólico. Comprende tres grados: el episcopado, el presbiterado y el diaconado.

La integración en uno de estos cuerpos de la Iglesia se hace mediante un rito llamado ordinación. No es una simple elección, designación, delegación o institución por la comunidad, pues confiere un don del Espíritu Santo que permite ejercer un "poder sagrado" que sólo puede venir de Cristo, a través de su Iglesia. La ordenación también es llamada consagración porque es un "poner aparte" y un "investir" por Cristo mismo para su Iglesia. La" imposición de manos" del obispo, con la oración consecratoria, constituye el signo visible de esta consagración.