Ayúdame, Señor, a seguirte

 

Ayúdame Señor a seguirte,
a unir mi vida con la tuya
y vivir el sueño que tienes para mí.  
Mírame en mi confusión
y permíteme sentir tu presencia.
Lo único que me pides siempre,
es que no me esconda de ti,
que no escape a tu amor.
Quiero amarte y estar contigo.
Hablarte
y simplemente estar en tu presencia.
Permíteme verme a mí mismo
en la luz tu misericordia y elegirte siempre.