Pequeño esquema de la celebración de la Eucaristía

Muchos de nosotros, cuando participamos de la Eucaristía no distinguimos su estructura. Incluso puede que algunos de nosotros conozcamos los diferentes momentos de la misa, y más o menos podamos distinguir sus partes, pero si nos preguntan por la estructura no seamos capaces de explicarla. De forma resumida intentaremos explicarla.

En primer lugar hay que decir que la misa tiene dos partes principales: la Liturgia de la Palabra y la Liturgia de la Eucaristía. Es lo que se llama la «la doble mesa»: Jesucristo nos alimenta con el pan de la Palabra y con el pan y el vino de la Eucaristía.

También podríamos decir que tiene cuatro partes, ya que la celebración no comienza directamente con la proclamación de la Palabra de Dios, ni acaba con la comunión, sino que al principio hay unos ritos iniciales, introductorios; y al final hay unos ritos finales, conclusivos.

Estas dos partes, inicial y final, son sin embargo secundarias; las principales son, como hemos dicho: la Liturgia de la Palabra (que tiene como momento culminante la proclamación del evangelio) y la Liturgia Eucarística (que tiene como momento culminante las palabras de la consagración).

De hecho, esta estructura básica de la misa valdría para todos los sacramentos. En todos ellos hay una parte que es la proclamación de la Palabra de Dios, que nos prepara para la parte propia de cada sacramento: en el caso de la misa, la plegaria eucarística; en los restantes sacramentos, la liturgia propia del Bautismo, el Matrimonio, la Confirmación…

Del mismo modo, cuando se une la celebración de la eucaristía a otro sacramento (un Bautismo dentro de la misa, un Matrimonio con misa, unas Confirmaciones o una Ordenación que siempre se celebran con misa…), primero está la Liturgia de la Palabra, después se celebra la liturgia propia del sacramento, y después se continúa con la Liturgia Eucarística.

Centre de Pastoral Litúrgica